Una mujer recién divorciada en el cantón de Zug contrató a Privatdetektei Ryffel AG para instalar cámaras ocultas en su apartamento y confirmar su sospecha de que su exmarido estaba accediendo a la vivienda sin autorización. La vigilancia por vídeo proporcionó pruebas claras de sus intrusiones.
Situación inicial:
Tras su divorcio, una mujer notó cambios en su apartamento que sugerían que alguien estaba entrando en su ausencia. Sospechaba que su exmarido utilizaba una llave duplicada para acceder en secreto al apartamento.
Contratación de Privatdetektei Ryffel AG:
Para obtener certeza y restaurar su sentido de seguridad en su propio hogar, la mujer decidió contactar a Privatdetektei Ryffel AG. La agencia fue contratada para instalar un sistema de videovigilancia encubierta.
Proceso y resultados de la vigilancia:
Poco después de la instalación de las cámaras ocultas, se confirmaron las sospechas de la clienta. Las grabaciones mostraron cómo su exmarido entraba al apartamento sin autorización, revisaba su correspondencia e inspeccionaba las habitaciones antes de abandonar el lugar.
Consecuencias y entrega del material:
Las grabaciones obtenidas fueron entregadas a la clienta, quien ahora disponía de pruebas concretas para iniciar acciones legales contra su exmarido. Las pruebas de la videovigilancia demostraron claramente una violación de su privacidad y un comportamiento potencialmente delictivo.
Conclusión y valoración:
Este caso resalta la efectividad y necesidad de métodos de investigación profesionales en asuntos personales y delicados. Privatdetektei Ryffel AG desempeñó un papel clave en la restauración de la seguridad y protección de la clienta al descubrir y documentar actividades no autorizadas.
El estudio de caso subraya la importancia de la protección de la privacidad y muestra el papel fundamental que juegan los servicios de investigación en la sociedad actual para salvaguardar los derechos individuales.