Privatdetektei Ryffel AG fue contratada por un reconocido bufete de abogados en el Cantón de San Galo para realizar investigaciones en el área de protección de marcas como parte de un mandato civil. Las investigaciones descubrieron infracciones internas de marcas, lo que llevó al enjuiciamiento penal de un empleado de alto rango.
Antecedentes:
Un prestigioso bufete de abogados sospechaba que los productos de marca de su cliente estaban siendo distribuidos ilegalmente a través de canales no oficiales y posiblemente falsificados. Como resultado, contrataron a Privatdetektei Ryffel AG para realizar investigaciones encubiertas en el campo del derecho de marcas y competencia.
Proceso de investigación:
Los detectives realizaron compras de prueba en varios minoristas e inspeccionaron las estanterías de las tiendas sospechosas. Registraron los productos y sus números de serie para verificar el origen y la legitimidad de los productos. Los resultados revelaron que muchos de los productos examinados se ofrecían ilegalmente.
Descubrimiento y vigilancia:
Un momento decisivo ocurrió durante la vigilancia del almacén en la sede de la cliente. Los detectives documentaron cómo un empleado de alto rango entregaba personalmente productos de marca a minoristas no autorizados. También se descubrió que este empleado almacenaba productos defectuosos en un edificio separado, los reetiquetaba como productos de marca de calidad completa y los vendía.
Consecuencias legales:
Basado en el informe detallado y admisible en los tribunales de Privatdetektei Ryffel AG, el bufete de abogados presentó una denuncia penal contra el empleado de alto rango y los vendedores involucrados. La policía confiscó los productos ofrecidos ilegalmente, y se inició un proceso penal contra el empleado.
Conclusión y valoración:
La exitosa resolución de este caso subraya la importancia de controles internos rigurosos y la necesidad de emprender acciones legales contra las infracciones de marcas. A través de sus investigaciones profesionales, Privatdetektei Ryffel AG contribuyó significativamente a proteger la integridad de la marca de su cliente y a descubrir irregularidades internas.
Este caso demuestra que las agencias de detectives privados pueden desempeñar un papel crucial en la aplicación de los derechos de marca y la lucha contra los delitos económicos.